Memoria
Un cementerio es un lugar de memoria por los personajes que fueron enterrados o por los acontecimientos históricos que sucedieron en él. En el Cementerio de Alcalá están enterrados personajes notables como el historiador Javier Tusell, los pintores Félix Yuste y José Caballero, el ajedrecista Julio Ganzo, el religioso filipense Juan José Lecanda y el periodista José María Vicario, además de alcaldes, ministros de gobierno y miembros de las familias más influyentes de la ciudad, como Azaña, Campo, Huerta o Martínez de Septién. También hay numerosos militares, que tienen un cuartel propio por su importancia en la historia de la ciudad. Destacan el panteón de la Brigada Paracaidista y las tumbas de varios asesinados por la banda terrorista ETA.
Durante la Guerra Civil fueron enterradas en la denominada “parcela de guerra” numerosas víctimas de accidentes o de bombardeos aéreos. Además, el camposanto se convirtió en un lugar de ejecución de enemigos políticos. Primero de religiosos y simpatizantes de derecha represaliados por las checas republicanas durante 1936, y luego de más de 200 personas que fueron fusiladas en sus tapias por el régimen de Franco entre 1939 y 1947. Estas últimas, junto con los fallecidos en las cárceles por enfermedad, están enterradas en dos espacios concretos: la “parcela de caridad”, conocida popularmente como el Zanjón, y el cementerio civil, que se había creado a principios del siglo XX para aquellos que muriesen fuera de la religión católica.
En la actualidad, unos letreros con sus nombres recuerdan su fecha de ejecución y el lugar de sus sepulturas, gracias a la labor de dignificación de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Alcalá de Henares. Otros dos acontecimientos trágicos tuvieron un impacto directo en el cementerio. El primero ocurrió el 6 de septiembre de 1947, cuando la explosión del polvorín del Zulema provocó 24 víctimas mortales, que recibieron tumbas gratuitas costeadas por el ayuntamiento. El segundo suceso tuvo lugar el 1 de agosto de 1974, cuando un incendio en la carpintería de la prisión de Alcalá causó el fallecimiento de 13 reclusos y un maestro de taller, que fueron enterrados en la zona norte de la necrópolis.

CAPILLA

PANTEONES
